El Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (CEPEA) de Brasil compartirá en TOTAL CONFERENCE 2025 el modelo desarrollado hace tres décadas y que es utilizado como moneda del campo, un mecanismo confiable para planificar y cerrar contratos con una base económica legítima y estable.
El CEPEA fue creado en 1982 como una forma para que el Departamento de Economía, Administración y Sociología Rural de la Esalq/USP estableciera canales más eficientes para recibir las demandas de la sociedad y atenderlas a través de un sistema organizado de prestación de servicios a entidades públicas y privadas.
Las primeras en solicitar oficialmente proyectos al CEPEA, alrededor de 1982, fueron instituciones públicas estatales y federales, como la Secretaría de Industria y Comercio de São Paulo, el CNPq, la Capes, la Finep y la Fapesp, con demanda también del Banco Mundial.
En octubre de 1986, CEPEA lanzó la revista «Precios Agrícolas» con el apoyo de varios patrocinadores. A principios de la década de 1990, la Bolsa de Materias Primas y Futuros (B3) comenzó a contactar con la institución técnica para desarrollar indicadores de precios para materias primas agrícolas, que posteriormente guiarían los contratos en el mercado de futuros de estos productos.
El primer contrato con B3 se firmó en diciembre de 1993, cuando se creó el Indicador de Ganado CEPEA/B3. Con este acuerdo, el 1 de marzo del año siguiente, CEPEA comenzó a publicar el Indicador de Ganado, que se utilizó para la liquidación financiera de todos los contratos de futuros de ganado negociados en la Bolsa hasta el 31 de enero de 2025. Actualmente, CEPEA y B3 mantienen una colaboración para desarrollar y publicar los Indicadores de Maíz y Etanol.
Los desafíos económicos que enfrentan la mayoría de los países del mundo complican cada vez más las operaciones comerciales y precios justos de los productores del campo y la agroindustria. Frente a este panorama surge una propuesta innovadora para la construcción de un sistema de indicadores agropecuarios que podría cambiar las reglas del juego: negociar con una moneda basada en productos del campo, como kilogramos de carne o toneladas de soya.
Esta propuesta llega a TOTAL CONFERENCE 2025 con el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (CEPEA) brasileño, representado por los investigadores Fernando Elias Corrêa y Patricia Milan. Los expertos explicarán en qué consiste y cuáles son los beneficios de del sistema de indicadores que proporciona una referencia confiable y transparente de precios para el mercado físico, especialmente en los contratos financieros de la Bolsa B3, con beneficios para los productores y otros actores del agronegocio.
Este año, el evento plantea el desafío de adaptar este modelo brasileño al contexto boliviano, señala Rogerio Rezende, director general de TOTALPEC. “En Bolivia también se siente la presión, cuando el boliviano pierde valor frente al dólar suben los precios de productos como la carne y la soya, y los productores enfrentan dificultades para negociar contratos largos”, complementó.
El sistema de indicadores desarrollado por CEPEA en Brasil es una herramienta clave para el mercado pecuario brasileño, especialmente en la negociación de contratos futuros de carne bovina, creado en colaboración con la Bolsa de Valores de Brasil y consolidado como referencia oficial de precios en el país.
Con este sistema aplicado con éxito en Brasil, se reduce la incertidumbre y el oportunismo en las negociaciones entre productores y frigoríficos. Además, se estabiliza el mercado al ofrecer una referencia confiable y transparente y se facilita la planificación financiera y comercial entre los actores del sector.
Este concepto no es solo una idea teórica, dijo Rezende, es una experiencia ya probada en Brasil y con más de treinta años de aplicación de indicadores confiables sobre los precios del ganado y otros “commodities” que se han convertido en base legal para contratos dentro del sector agropecuario, respaldados incluso por el gobierno brasileño.
En vez de hacer acuerdos comerciales en reales (la moneda brasileña) que pueden perder valor, los productores negocian en unidades de producción: por ejemplo, 1.000 kilogramos de carne. El precio se actualiza diariamente según el mercado, lo que permite tener contratos claros, estables y reconocidos oficialmente. Así, un ganadero puede planificar a largo plazo sin depender de la volatilidad monetaria, detalla con precisión Rezende.
Corrêa posee un Posdoctorado por el Instituto de Estudios Avanzados (IEA) y el Centro de Inteligencia Artificial (C4AI), donde desarrolló investigaciones sobre gestión de datos aplicados al agronegocio. Es doctor por la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo y cuenta con experiencia académica internacional en la Universidad de Oporto, Portugal. Actualmente es Investigador en Ciencias de Datos en el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) de la ESALQ/USP. Está a cargo de la implementación y mantenimiento de metodologías y buenas prácticas establecidas por la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO), aplicadas al Indicador del Boi Gordo de CEPEA, garantizando su cumplimiento, validación de procedimientos y auditorías a nivel internacional. Tiene una sólida trayectoria en las áreas de gobernanza de datos, seguridad de la información, bases de datos espacio-temporales, series temporales y datos agroeconómicos.
Patricia Milan, por su lado, es ingeniera agrónoma y Magíster en Economía Aplicada por la ESALQ/USP. Su trayectoria está enfocada en liderazgo estratégico orientado a resultados, con más de 20 años de experiencia en la implementación de acciones para la transformación y el crecimiento organizacional, incluyendo el desarrollo de estrategias, planificación financiera, gestión de personas y relacionamiento con grupos de interés en organizaciones globales. Cuenta con amplia experiencia en cadenas de suministro del agronegocio y en mercados de commodities, habiendo liderado proyectos estratégicos para organizaciones internacionales de referencia en el sector.
Aplicar un modelo como el del CEPEA permitiría estabilizar acuerdos entre productores, industrias y exportadores, ofreciendo una herramienta concreta frente a la incertidumbre, resume Rezende. “No se trata de reemplazar la moneda nacional, sino de darle al agro un sistema alternativo que refleje mejor su valor real en el mercado internacional”.
Más que una herramienta técnica, es una muestra de que el campo puede crear soluciones propias, inspiradas en experiencias exitosas, para asegurar su crecimiento y sostenibilidad.
TOTAL CONFERENCE 2025, “Compartiendo experiencias para el éxito de la agropecuaria en Bolivia”, es un espacio de intercambio de experiencias, conocimiento y networking dirigido a aportar para la mejora continua de la gestión de la cadena agropecuaria y es un encuentro para degustar la oferta gastronómica que deriva del trabajo agropecuario en un ambiente donde se mezclan la confraternizacion y los negocios.
En su sexta versión, TOTAL CONFERENCE 2025 se realizará este viernes 8 de agosto en el salón Chiquitano y en el Parque Ecológico de Fexpocruz. Para mayor información, registrar su participación y adquirir su entrada, visite www.totalconference.com.bo